- EDUCAREducar es lo mismo
que poner un motor a una barca…
hay que medir, pensar, equilibrar…
… y poner todo en marcha.
Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino …
un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es consolador
soñar mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes,
hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera enarbolada.Gabriel Celaya
martes, 3 de noviembre de 2015
No voy a ser nada original con mi primera entrada, pero este es el poema que muchos docentes eligen para iniciar su bitácora. Espero que lo disfrutéis.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario